Skip to main content

“You shall love the Lord your God.” Matt. 22:37

Mission Connections
Join us on Facebook   Follow us on Twitter   Subscribe by RSS

For more information:

Mission Connections letters
Ms. Bryce (Smith) Wasser
(800) 728-7228, x5373
Send email

Mission speakers
Rachel Anderson
(800) 728-7228, x5826
Send email

Or write to
100 Witherspoon Street
Louisville, KY 40202

Una carta de Andrés y Gloria Garcia

Mayo 2010

Queridos Hermanos y Hermanas, the letter in English

Les escribimos esta carta desde la ciudad de McAllen, Texas. Llegamos aquí desde finales del mes de Marzo, estos primeros días los hemos dedicado para reunirnos con los representantes directivos del ministerio Puentes de Cristo, con el propósito de conocerles y dialogar sobre nuestro llamamiento a esta nueva posición como co-ordinadores de las delegaciones presbiterianas que eventualmente acompañaran a las Iglesias  en la obra de testimonio del evangelio en esta zona fronteriza. Como ya es sabido, Gloria y yo habíamos estado en el proceso de discernimiento para ser re-asignados a esta nueva posición, hecho que al final ha concluido y que con gozo hemos aceptado a fin de continuar sirviendo al Señor en esta frontera entre México y los Estados Unidos.

Nos sentimos muy contentos y agradecidos con Dios, por esta nueva oportunidad para conocer a nuevos hermanos y hermanas en la fe en Cristo. A nuestra llegada hemos sido bendecidos por el amor lleno en expresiones de alegría por parte de los hermanos aquí. Sentimos que con ello se nos abren las puertas para unirnos a nuestros hermanos y hermanas, en la obra común de llevar el testimonio del amor de Cristo, en un contexto cultural compartido por dos mundos tan diversos, complejos y tan cercanos.

A primera vista, nuestra percepción preliminar ha sido muy positiva. Los hermanos  aquí en la frontera nos han mostrado mucho entusiasmo hacia la obra que nos han propuesto a realizar desde hoy hacia el futuro. Esto nos parece que es un anticipo de señales esperanzadoras para nuestro trabajo interfronterizo, porque además del espíritu de servicio, hemos notado como en una misma geografía co-existen la abundancia de recursos y la pobreza de mucha gente aquí y al otro lado de la frontera. El panorama humano es como si estuviésemos mirando una pintura de nuestro rostro partido en dos. Por un lado, una mitad de rostro radiante, hermoso, inmaculado y lleno de salud. Pero en la otra mitad, una cara curtida, desfigurada y con apariencia que causa espanto y sentimientos de terror. En todo caso, esta tierra es una franja de nuestra América a la que todos amamos, por la laboriosidad de su gente y la hermosura y fertilidad de sus valles. Aquí, los seguidores de Jesús tenemos un inmenso desafío para hacer progresar a la también América de los migrantes, de los niños y niñas esclavos, del ecosistema en ví as casi de degradación irreversible. Lo que es más importante aun, agu í hay tan cercana oportunidad de trabajar junto a Dios en el cuido y preservación de nuestras matrices culturales más valiosas y vitales como son: nuestras Lenguas, nuestro Arte, la Sabiduría y Valores humanizantes de nuestras tradiciones. Todos estos aspectos son componentes que debemos incluir en las Agendas evangelizadoras de nuestras Iglesias y trabajar con ese rumbo hacia la esperanza que nos dejo el Señor Jesús; de hacer nuevas todas estas cosas.

En ese sentido, quisiéramos dar gracias a Dios por las semillas ya plantadas por aquellos y aquellas que han trabajado antes de nosotros. Las cosas y buenas obras que aquí hemos encontrado son el fruto de su pionera labor a la que nosotros ahora nos vamos a integrar. Gloria sea al Señor por las Iglesias presbiterianas de aquí en la zona fronteriza, por su testimonio de amor en Cristo sirviendo a sus vecindarios con Guarderías Infantiles, con programas de educación pre-escolar, con sus actividades de apoyo pastoral a jóvenes y madres solteras, por sus pequeños comedores para gente sin trabajo, por sus iniciativas incluso de asesoría legal a inmigrantes indocumentados. Alabamos al Señor también por todos nuestros hermanos en Cristo de las Iglesias que durante tantos años sostuvieron nuestro trabajo allá en Centro América como en África, estamos orando por ellos siempre a fin de nos sigan acompañando en esta nueva aventura de fe junto a las congragaciones de “Mission Presbytery” y el Presbiterio de Tamaulipas, México.

Que la gracia y paz de nuestro Señor Jesucristo sea con usted hoy y siempre.

Andres y Gloria Garcia

Topics:
Tags:

Leave a comment

Post Comment