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“You shall love the Lord your God.” Matt. 22:37

El Evento de la Familia Hispana en San Antonio, Texas

Una Semilla Histórica para un Futuro aún Desconocido

by The Rev. Jose Luis Casal
General Missioner
The Presbytery of Tres Rios

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The Rev. Magdalena García

The Rev. Magdalena García (Pastor of Ravenswood Presbyterian Church in Chicago), one of the main speakers addressing the group. Photo Julio Damiani

Hay dos formas de compartir una experiencia: como un reportero que busca sólo la noticia que pueda generar algún interés en la audiencia, o como participante que en la intimidad de su corazón medita sobre aquello que fue lo más importante para su vida. Aquí deseo tomar el papel de un participante y de esa manera echar una mirada al evento que considero ha sido el más importante de la comunidad hispana latina dentro de la iglesia Presbiteriana de los EUA.

Más de 360 mujeres, hombres, jóvenes, pastores y pastores comisionados laicos hispanos latinos, se reunieron en la Universidad Trinity para celebrar un histórico evento bajo el lema “Una Familia y un Llamado con Propósito”. Si piensa que esto se trataba de una feliz reunión familiar, está completamente equivocado o equivocada. La idea de los organizadores así como el diseño del evento eran completamente distintos de ese modelo. Si, somos una familia y pertenecemos a una familia, pero lo que nos mantiene unidos no es ese sentido de pertenencia sino que estamos convocados por un mismo llamado de Dios. Somos familia porque tenemos una llamado de Dios y detrás de ese llamado, Dios siempre esconde un propósito que a veces no es visible en un momento histórico particular, pero es como una semilla plantada “junto a corrientes de agua , que da su fruto a su tiempo” (Salmo 1:3). El evento de la familia hispana latina en San Antonio, Texas es como una semilla histórica plantada para fructificar en un futuro aun desconocido.

La planificación del evento tomó alrededor de tres años pero la idea comenzó a ser discutida, meditada y analizada desde 1999 cuando un grupo de líderes hispanos/as latinos/as, se reunieron en Cleveland, Ohio para discutir el sueño de celebrar un evento que pudiese reunir a todos los grupos de la familia hispana latina de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de América. Varios años de conversaciones y coordinaciones precedieron a la primera reunión del Comité Planificador que se llevó a cabo en julio del 2007. Las organizaciones hispanas latinas de mujeres, hombres y jóvenes así como el Caucus Nacional Hispano Latino y las oficinas de la Asamblea General que atienden los ministerios hispanos latinos, conformaron este comité. Por primera vez en la historia de la Iglesia Presbiteriana EUA, el pueblo hispano latino estaba planificando un evento que no sólo incluiría a todas las organizaciones hispanas latinas sino que también reuniría a líderes y presentadores de diferentes posiciones teológicas, sociales y políticas para intercambiar ideas alrededor del texto de 1 de Pedro 2:9 , “Ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa”.

Members of the caucus pose for a photo

On the center Rev. Mauricio Chacón newly elected Moderator of the Hispanic Caucus with other participants wearing the T-Shirt gived by Church World Service imprinted with the text “Do I look like undocumented to you?” Photo by Mauricio Chacón

Un extraordinario y diverso equipo de 23 líderes, liturgistas y predicadores, quienes condujeron estudios bíblicos, 3 devocionales, 2 paneles, 2 conferencias y 12 talleres en español y en inglés, fueron los instrumentos de Dios para llamarnos. Dios los usó de tal manera que todos fuimos capaces de percibir un solo mensaje aunque con diferentes tonos, como una sinfonía en donde se escuchan los diferentes instrumentos aunque unificados en la misma melodía.

La Rev. Magdalena García, una de las oradoras principales inauguró el evento describiendo las bases de nuestro llamado común. “Nuestro tema central – dijo – tomado de 1 de Pedro 2:9, nos recuerda que como cristianos y cristianas, somos una familia, un sacerdocio, una nación y un pueblo. Esto tiene tremendas implicaciones. Significa que nuestro llamado tiene una naturaleza colectiva y por lo tanto tiene que ser vivido en un contexto de diversidad. ¿Parece maravilloso, verdad? Pero no es fácil por al menos dos razones, En primer lugar, vimos y servimos en una iglesia y una sociedad crecientemente individualista donde la Teología de la Prosperidad es mejor recibida que la Teología de la Liberación. Aún los cristianos reformados han sucumbido a esta mentalidad que personaliza la fe a expensas del pueblo de Dios al justificar y multiplicar las disparidades económicas. Y en segundo lugar, porque resulta muy difícil aceptar la diversidad que Dios nos ha regalado porque todos tenemos nuestra propia lista de personas indeseadas o sospechosas debido a la raza, o género, orientación sexual, situación migratoria u otra característica con las cuales no nos gustaría asociarnos”. El otro orador principal, el Dr. Joel Gajardo, completó la idea retando al grupo “a ser una voz profética dentro de nuestra propia Iglesia Presbiteriana”. “Me pregunto” – dijo – “si nosotros como familia hispana latina tendremos el coraje y la visión para desenmascarar con fortaleza pero también con gran humildad y amor, la cautividad cultural en que se encuentra la Fe Cristiana en nuestra sociedad. La cultura occidental, tan predominante en nuestras congregaciones anglo, no puede ser confundida con la auténtica expresión del Evangelio”. También nos alertó que “debemos tener en mente nuestras propias limitaciones para evitar cualquier tipo de autoindulgencia o narcisismo cultural”. Estas palabras, pronunciados en medio de un colorido culto de adoración que fue abierto con una procesión de banderas de los países de América, nos recordó que a los ojos de Dios no existe una cultura dominante, superior o más desarrollada que otras, sino que cada hombre, mujer, nación, región o continente son parte del hermoso arcoíris creado por Dios con iguales valores y condiciones para cada uno.

El mismo llamado fue repetido de diferentes maneras a través de los talleres que se impartieron. El Rev. Tony Aja y Rubén Armendariz impartieron el taller: ¿Cómo será la Iglesia cuando los “blancos” ya no sean la Mayoría? El título en sí mismo ya era un reto, pero el Rev. Aja fue más específico al afirmar “Dios desea una iglesia verdaderamente inclusiva y diversa y Jesús, durante su ministerio terrenal rompió con todos los tabúes culturales y raciales. En el Pentecostés, el Evangelio fue escuchado en diferentes idiomas y personas de diferentes etnias se unieron a la iglesia y el Concilio de Jerusalén bajo la dirección del Espíritu Santo declaró que las personas no tenían que cambiar de cultura para unirse a la iglesia de Jesucristo.”

The Rev. Jose Luis Casal

The Rev. Jose Luis Casal, (General Missioner of Tres Rios Presbytery), preaching at the closing worship service. Photo Julio Travieso

Los participantes también tuvieron la oportunidad de ver el lado práctico del ministerio multicultural. Los talleres “Mas Allá de la Iglesia Multicultural” dirigido por los reverendos José Luis Casal y Mauricio Chacón y el taller “El Don de ser Hispano/a” dirigido por la Rev. Karen Hernández ofreció esta perspectiva. La Rev. Hernández nos describió “el lado bueno, malo y horrendo de un proceso de transformación cuando una iglesia mono-cultural entra en la transición hacia un ministerio multicultural, y el Rev. Chacón compartió sus experiencias sobre cómo conectar la iglesia con la comunidad en la cual ella está inmersa. Definitivamente, la naturaleza multicultural e inclusiva de la iglesia fue un fuerte componente del llamado de Dios a nuestra familia hispana latina reunida en San Antonio, Texas.

Gran interés generó el taller “Hombres y Mujeres desarrollando una Iglesia Integral” dirigido por el Rev. Pablo Caraballo y Eileen Méndez. Ellos describieron las características de una iglesia integral donde “hombres y mujeres desarrollan su ministerio sirviendo a la comunidad, donde ellos viven y usan sus talentos para transformar la iglesia y la comunidad”. Ideas similares fueron compartidas por la Rev. Reina Mairena en el taller “Utiliza tus Talentos para anunciar las Maravillas de Dios” y sucedió lo mismo en el taller de la Anciana Leticia Morales “El Ministerio de los Miembros de la Iglesia”. La palabra “servicio” fue mencionada muchas veces como otra característica del llamado de Dios a nuestra familia hispana latina.

Otro componente del llamado de Dios es la permanente transformación de la iglesia que llamamos “cambio”. El Rev. José Irizarry, decano del Seminario Evangélico en Río Piedras, Puerto Rico hablándole a los pastores y a los pastores comisionados laicos señaló, “ser cristiano es aceptar el reto de cambiar la forma en cómo hacemos, vemos e interpretamos las cosas”. La Rev. Carmen Rosario abordó el tema del “cambio” en su taller “Nunca lo habíamos hecho así”. Ella explicó los diferentes modelos y procesos que se pueden usar para propiciar cambios que transformen el ministerio y la estructura de la iglesia. Una experiencia práctica de cambio e innovaciones fueron las liturgias y devocionales preparadas por la Rev. Marissa Galván-Valle, Asociada para recursos hispanos latinos del Concilio de la Asamblea General. Ella describió las liturgias como “un experimento de participación, usando variados estilos de adoración con especial énfasis en tres diferentes idiomas”. Si, Dios estaba llamando a los y las presbiterianos/ as hispanos/as latinos/as a promover el cambio y a modelar una actitud que propicie el cambio para servir de ejemplo a toda la iglesia.

El evento fue una combinación de reuniones de negocios, servicios de adoración y entrenamiento. Las Mujeres Hispanas Latinas Presbiterianas y el Caucus Nacional Hispano celebraron sus asambleas y eligieron a sus nuevos/as oficiales para el trienio 2010-2013. Después de cinco exitosos años de trabajo, Cecilia Casal fue reconocida con el prendedor de oro como “Miembro Honorario Vitalicio de las Mujeres Presbiterianas de la Iglesia Presbiteriana de EUA y entregó el liderazgo a la nueva moderadora electa Florence Vargas de Puerto Rico. El Caucus Nacional Hispano también eligió como su nuevo moderador al Rev. Mauricio Chacón después de terminar dos períodos de servicio el Rev. Alfredo Miranda. Un servicio de instalación con momentos de despedidas y bienvenidas fue la tónica del sábado en la noche cuando fueron instalados los nuevos oficiales de ambas organizaciones. El Rev. Héctor Rodríguez, asociado para el Desarrollo Congregacional Hispano Latino dijo durante el servicio de instalación. “El futuro de nuestras dos organizaciones está unido al futuro de nuestra iglesia, hoy estamos cambiando el liderazgo pero la Cabeza de la iglesia sigue siendo la misma”.

Reverends Marissa Galvan-Valle and Blanca Rosa Gonzalez

Reverends Marissa Galvan-Valle (Associate for Resources and Relations with Hispanic Constituency GAMC) for and Blanca Rosa Gonzalez (Pastor of El Buen Pastor Hispanic Presbyterian Church in Charlotte) leading a Bible Study on the theme of the event. Photo Julio Damiani

El servicio fue seguido de una noche cultural con un grupo de mariachis y otro de danzas folclóricas.

Inmigración fue otra importante palabra mencionada muchas veces durante el evento. La Dra. Julia Thorne de la oficina de inmigración de la Asamblea General retó a los participantes con las siguientes palabras: “Mientras esperamos que el gobierno de los Estados Unidos establezca regulaciones justas para nuestras comunidades de inmigrantes, las iglesias presbiterianas deben aprender nuevas formas de Ser Iglesia para Todos. Debemos educar a nuestras iglesias con una teología que nos permita entender la inmigración, hay que abogar por nuevas leyes migratorias y hay que conocer cómo los presbiterianos han respondido en otras épocas ante el problema migratorio. Debemos compartir nuestras historias unos con otros para poder ser una familia y así construir una iglesia en donde todos sus miembros son escuchados y protegidos”. La organización ecuménica, Servicio Mundial de Iglesias estuvo presente en el evento donando 100 camisetas con la pregunta “¿Parezco un inmigrante Indocumentado?”. La presentación de Julia y estas camisetas fueron una combinación perfecta para expresar nuestra solidaridad cristiana con aquellos que viven en temor por la falta de documentos legales para vivir en los Estados Unidos. El servicio de clausura del evento fue otra muestra de solidaridad cuando uno de los predicadores, la seminarista Lis Valle, enseñando su pasaporte norteamericano afirmaba: “Este documento no me hace diferente o superior a otras personas, lo que me hace diferente es mi ciudadanía en los cielos que me reta a amar, defender, apoyar y abrazar a otros que no tienen este documento”.

En el mismo servicio de clausura del evento el otro predicador, Rev. José Luis Casal retó a la audiencia a “escuchar el llamado de Dios y remover las cercas que hemos creado en la iglesia y en la sociedad para dividir a las personas por su raza, género, posición política, situación migratoria, nivel social y posiciones teológicas”. Durante el servicio, se desarrolló otra demostración silenciosa y no organizada de solidaridad. Entre los asistentes, muchas mujeres decidieron vestir con ropas blancas para expresar su solidaridad con el grupo cubano Mujeres de Blanco, que atrajo la atención mundial cuatro meses antes de nuestro evento por su protesta civil por las calles de la Habana, demandando libertad para sus hijos, esposos y familiares, todos ellos presos políticos en las cárceles cubanas. “Sueño con el día cuando no sea necesario vestirse de blanco ni aquí ni en Cuba, ni en ningún lugar del mundo porque cada ser humano será respetado y protegido”, expresó el Rev. Casal en sus palabras finales.

El evento de San Antonio, Texas, no tomó acuerdos ni resoluciones o declaraciones, pero no cabe dudas que la voz de Dios se hizo sentir. ¡Definitivamente Dios nos llamó en San Antonio a plantar una histórica semilla que fructificará en un futuro aún desconocido para nosotros!

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